Seva de Argentina

El mes de junio fue muy frio en Buenos Aires, Argentina pero los jóvenes estaban listos para servir a los más necesitados. Por un lado, la actividad de servicio en la que los jóvenes sirven el desayuno a los hermanos sin hogar recibió mucha ayuda. Los jóvenes recibieron una donación con un gran número de bufandas, gorros y guantes nuevos para abrigar a las personas con frío. Se reunieron todos los domingos por la mañana en el centro de la ciudad y sirvieron el desayuno a 100 personas aproximadamente. 


Además, una señora cocinó con mucho amor las típicas empanadas argentinas. Preparó 30 viandas cada 15 días, un total de 60 por mes. Gracias a ella, los jóvenes pudieron repartir tanto el desayuno como el almuerzo para aquellos que no tienen para comer. También repartieron café, jugo, sopa, medialunas, frutas y budín de pan. 

Por otro lado, en el hospital el frío también afectó a la salud de los más pequeños. Los jóvenes repartieron donaciones y pasaron tiempo con ellos para compartir un rato alegre y feliz. Repartieron pañales, ropa de bebés de abrigo, juguetes, pelotas, libros para pintar y dulces. Siete bebés y cuatro niños pequeños recibieron el amor y cariño de los jóvenes de Argentina.