region-4-2019.jpg
mexico-spanish.png

Entrevista A Saulo Medina,  Pastor De La Iglesia “La Gran Vistoria” De La Colonia

Vistas Del Cerro Grande

Podría compartir algo de su historia? ¿Cómo empezó todo

Cuando nosotros llegamos aquí había más necesidad de la que hay ahora. No había infraestructura, en ese momento no había iglesia aquí, fue fundada apenas hace 10 años. Comenzamos sin nada, pero pudimos construir gracias a la ayuda que recibimos de una organización de los Estados Unidos, porque ellos veían el trabajo que estábamos haciendo aquí. Vinimos a este lugar porque la gente nos necesitaba, Dios nos trajo para ayudar a estas personas. Al principio recibíamos ayuda de gobierno con materiales de construcción. Cuando ese apoyo terminó, comenzamos a servir comida en el comedor durante 3 o 4 años. Durante ese tiempo éramos asistidos por una agencia del gobierno estatal que trabaja con niños. Esta ayuda terminó el año pasado cuando nos pidieron que sirviéramos comida todos los días. Esto estaba más allá de nuestras posibilidades. Duramos prácticamente dos meses con el comedor cerrado, que fue precisamente cuando ustedes llegaron.

 

Hasta ahorita podemos decir que estamos contentos por el trabajo que se ha hecho en conjunto, nosotros unidos con ustedes. Yo tengo un lema que dice: “unidos podemos hacer muchas cosas”. Nosotros les permitimos a ustedes usar el comedor y servir comida a la gente y de esa manera podemos ayudar. El comedor se abrió precisamente para eso, para poder ayudar y esperamos en Dios seguir sirviendo, seguir dando más en este lugar.

 

¿Qué problemática ha encontrado usted aquí para hacer su labor como pastor?

Precisamente uno de los problemas que tuvimos es que somos iglesia. Hay una fundación muy poderosa que da mucho apoyo a gente necesitada, pero a nosotros no nos dio ayuda por ser iglesia. Nosotros no mezclamos la religión con el apoyo que damos a las personas. Tenemos nuestras reuniones e invitamos a la gente y si alguien lo necesita, vienen, oramos por ellos, pero no confundimos la ayuda con quienes somos.

 

Nosotros hemos enfocado mucho más nuestra labor a los rarámuris. Ellos son muy diferentes  a nosotros porque ellos viven al día. Su mentalidad no es tener algo para siempre. Conocemos tarahumaras de aquí que trabajan dos meses, tres, y luego dejan de trabajar medio mes. Ellos dicen: “ya gané un dinerito, ya guardé y ya con esto tengo para comer estos días”. Ahorita precisamente estaba también observando que muchas mamás vienen con niños chiquitos: madres muy jovencitas. Nosotros estamos cerca, vamos a veces a visitarlos a sus casas. Ellos no tienen colchón, no tienen cama, no tienen piso en sus casas, pero viven felices. El tener un techo para ellos es lo máximo, pero viven al día porque esa es su cultura. Cuando ellos llegan aquí a la iglesia, no sabemos si comieron, desayunaron; por eso, darles algo, es muy bonito.

 

¿Cuál es su opinión del servicio de alimentación que nosotros prestamos?

Nosotros estamos agradecidos porque nosotros no podemos solos. No tenemos como conseguir comida. Hay un pasaje bíblico que dice: “el que ayuda al pobre a Jehová presta”. Y nosotros no sabemos, -ni ustedes tampoco-, lo que podemos hacer por ellos e ignoramos como estamos ayudando a Dios. Es por eso que los felicito a todos ustedes, no nada más por el trabajo que hacen, sino por todo lo que hay detrás. Mil gracias a todos los que de una u otra manera dan algo. Es mucho el esfuerzo que hacen cada ocho días en venir. Dar, ser, lo hacen de todo corazón. Ustedes y nosotros estamos sirviendo y haciendo las cosas para la gente. Dios nos ha ayudado, nos ha bendecido mucho y le agradecemos, primero a Él y luego a ustedes, porque unidos podemos servir a la gente que lo necesita.

Saulo Medina, Pastor.

mexico1.jpg

Sisters from the Church