California del Norte

Los jóvenes del Área de la Bahía, como parte de la iniciativa Sai Ashraya, han estado trabajando inmensamente con varios jóvenes sin hogar en el área de la bahía. Esta vez, el equipo de Say Ashraya quiere echar un vistazo a qué es exactamente lo que las personas sin hogar atraviesan en la vida, qué dificultades enfrentan y cómo las cosas en sus vidas cambian con rapidez. Hace poco, se encontraron con una joven sin hogar de 26 años quien recientemente se mudó al área de la bahía. Ella fue encontrada  viviendo en una casa rodante destartalada que compartía con otra amiga sin hogar. Mientras que las personas llamadas “pudientes” no comparten su hogar con alguien que no conocen, es agradable y hermoso saber cuán útiles estas personas sin hogar son para otras personas. Es verdad que viven con un corazón lleno de amor.

El equipo de Sai Ashraya habló con ella en detalle sobre cómo sacarla de su situación de calle de manera permanente y sobre cómo ellos pueden ayudar en capacitar a la mujer en competencias laborales que le permitirían ser independiente y autosuficiente. El equipo le facilitó la entrada a un programa gratuito de capacitación que le ofrecía formación profesional junto con una remuneración. La mujer que se encuentra viviendo en una casa rodante destartalada, no funcional y sin electricidad, estaba muy emocionada, dispuesta a cooperar para asistir a la capacitación y extremadamente interesada en aprender.

Durante el curso de su capacitación, su casa rodante deteriorada fue llevada por la policía, ya que no se puede tener casas rodantes abandonadas en lugares públicos. El equipo de Sai Ashraya trabajó con esta joven para hospedarla de manera temporal hasta que pudieran trasladarla a un lugar más permanente. Los voluntarios de Sai Ashraya le facilitaron servicios básicos y productos higiénicos. Sin ir más lejos, la mujer tenía que utilizar la gasolinera más cercana incluso para usar el baño. Ahora, la mujer ha completado con éxito sus cinco semanas de capacitación y está en camino a convertirse en una empleada permanente.

Esta es una de las historias exitosas sobre cómo podemos desplazar a una persona de la calle a la estabilidad. La cantidad de horas que pasan los voluntarios de Sai Ashraya es inmensa y ellos están viendo las recompensas.