Noviembre en la Ciudad de Kansas

Habiendo comenzado en Septiembre, los Adultos Jóvenes de la Ciudad de Kansas, continúan su recorrido para llegar, comprometer y prestar ayuda a adolescentes desplazados. Cuando los Jóvenes Sai verificaron por última vez, habían asesorado y elegido trabajar con una joven en particular quien había demostrado diversos logros así como un entusiasta sentido de  determinación al igual que un panorama optimista sobre su futuro.

 

Mientras que los adultos jóvenes empezaban a familiarizarse con los recursos disponibles de la comunidad, una de ellos recibió una llamada a altas horas de la noche por parte de la joven que habían conocido en el albergue nocturno unas semanas antes. Esta joven chica fue desplazada del albergue así como de otras redes sociales de apoyo y nos llamó como último recurso. Se encontraba en la calle y debido a las innumerables pruebas y a la desesperación que atravesaba, expresó que no veía el punto en continuar viviendo. Literalmente se encontraba en su última línea de vida. Mientras que revisaba su celular al azar, buscando cualquier ayuda restante algo –Dios, dice ella- le dijo que llamara al número de la persona que había conocido en el albergue. Nuestra Adulto Joven le dijo que si en algún momento necesitaba de ayuda, se comunicara con ella. Ese momento parecía ser ahora y, después de escuchar el reciente y trágico giro de eventos a los que Bhagawan la había sometido mientras hacían los mejor para consolarla e infundir vida en ella, los Jóvenes Sai dieron un salto de fe y colocaron a la joven en stiuación de calle en un hotel cercano hasta que una solución de hospedaje más permanente pudiera ser obtenida.

Durante los siguientes días, los Jóvenes Sai estuvieron reportándose y fueron a comprar víveres con la chica, y en añadidura, encontraron e iniciaron el proceso de papeleo para trasladarla a un apartamento perteneciente a un complejo con una multitud de empleos así como de oportunidades de formación educativa a una distancia corta. Mientras que los Jóvenes Sai comenzaban a recuperar el aliento, uno de ellos recibió una llamada cierta tarde de dos almas jóvenes, una pareja del albergue familiarizada con los Jóvenes Sai. La chica y el chico habían pasado la noche anterior bajo un puente y después de rezar de todo corazón, habían decidido llamar porque no tenían un lugar donde pasar la noche. Los Jóvenes Sai sintieron que esta era otra oportunidad que Bhagawan les otorgaba. Inmediatamente entraron en acción y registraron a la pareja en un hotel y les otorgaron una necesaria comida caliente.

 

Realmente parecía que las cosas iban de acuerdo al plan cuando el apartamento de una habitación que había sido elegido para la primera joven se retiró del mercado y la única oportunidad para mudarse era uno de dos habitaciones. Ese fin de semana, todos los arreglos para mudarse fueron hechos, el borrador de un contrato para comunicar las condiciones para asistencia de vivienda para los tres jóvenes fue firmado y una divertida tarde de compras para la mudanza unió a todos. Estos jóvenes demostraron su impulso para superar sus vidas pasadas y comenzar de nuevo con la ayuda, recursos y oportunidades que necesitaban. Los tres necesitaban concluir un programa GED (Desarrollo de Educación General) y una librería cercana justo aceptaba nuevos inscritos a pocas semanas de la mudanza. Además, mientras que la renta sería subsidiada durante los primeros meses, se impulsó a los jóvenes a aplicar a trabajos y atravesar el proceso de entrevista inmediatamente para que cualquier ingreso pudiese solventar los gastos diarios o destinarse a los ahorros.

Los Jóvenes Sai conocen que este proceso de rehabilitación y re asimilización a la sociedad es sólo un comienzo para estas 3 jóvenes almas, pero hasta el momento y a lo largo del recorrido, todas y todos se han convertido en una oportunidad para que los Jóvenes Adultos continúen expandiendo su zona de confórt, viviendo con más fe y desapego y, ulimadamente, acercándose a Él.