Seva en Kansas
Marzo 2019

Conforme el invierno se transformaba en primavera y los cielos se despejaban, los jóvenes de la ciudad de Kansas dieron vuelta a otra página más en su viaje de transformación. En los últimos meses prepararon comidas calientes para llevarlas a un centro de acopio en un comedor comunitario. Ahí convivían, participaban en la actividad grupal para invitados y servían comida a los jóvenes indigentes. En esta ocasión, dos jóvenes de la ciudad de Kansas fueron con dos bandejas de fideos recién preparados, ensalada, papas fritas en hojuela, galletas bebidas en caja y botellas de agua suficientes para 25 almas hambrientas.

Los jóvenes se acomodaron y escucharon una discusión en curso tocando puntos desde del aparente racismo en el ejercicio de la ley en la ciudad y su rol en promover desconfianza y violencia, a la crisis de los jóvenes que no tienen oportunidades o un sistema de apoyo. Un joven particularmente elocuente dijo: “Si no encuentras amor en casa vas a buscarlo en las calles”. Algunos hablaron apasionadamente mientras que otros eran más reservados. Unas cuantas bromas de vez en cuando mantuvieron el ambiente propicio para compartir abiertamente y ser 100% reales. Cuando menguó la discusión los jóvenes prepararon la comida y charlaron con algunos de los jóvenes mientras servían pidiéndoles que compartieran y preguntando cómo estaban. Sobró algo de comida por lo que algunos se llevaron un poco de vuelta a su refugio o a su casa. Dos jóvenes decidieron hacer contenedores para llevar y manejaron por el vecindario buscando personas que necesitaran una comida caliente. En el camino se intercambiaron sonrisas e incluso un número telefónico.

 

Al cerrar la cajuela vacía y sentarse en sus asientos para regresar a la burbuja de los suburbios, que parecía un mundo lejano, los jóvenes recordaron una vez más la naturaleza transitoria de su mundo. Estaba aquí, solo para redescubrirse a sí mismos y amar: ¡todo lo demás era en efecto secundario!