Semillas de Cambio en Kansas City

Con el espíritu de la época en pleno funcionamiento, nuestros jóvenes de Kansas decidieron esparcir el amor y dicha para aquellos en la ciudad en mayor necesidad. Algunos de los jóvenes habían asistido a la World Youth Meet en Muddenahalli y tuvieron una oportunidad de participar en el Grama Seva ahí. Esto y la iniciativa directa de Swami para los Estados Unidos (alimentar a más personas) inspiraron a nuestros jóvenes a emprender este reto de una gran manera. En adición a otorgar comida (pizza para llevar, frutas, galletas, agua y barras de granola) y agua embotellada, nuestros jóvenes pensaron que podían entregar otros artículos de necesidad como suplementos de higiene (enjuague corporal, comestibles, papas fritas, frutas, champú, pasta de dientes, cepillo de dientes, rastrillos, crema de afeitar y toallitas para bebés) así como cobijas para el duro invierno de la ciudad de Kansas.

Todos los artículos fueron reunidos antes de tiempo y los jóvenes pasaron la noche anterior empacándolos en bolsas Ziploc para su fácil entrega. La siguiente mañana, los voluntarios se reunieron para recoger y acomodar lo que terminó siendo un total de 70 pizzas medianas y calientes así como el resto de los artículos, distribuidos en cuatro carros. Lo realmente inspirador de esta iniciativa no es que un total de 11 jóvenes vino a ayudar con la distribución, sino que el grupo era una mezcla ecléctica y bella de nuestros jóvenes quienes se han involucrado para sacar de la calle a jóvenes así como a sus propios amigos y familias, y también y también, 3 de los jóvenes que, hasta hace pocos meses, se encontraban en situación de calle.

Fue una experiencia plena de amor en acción mientras que los automóviles se esparcían en búsqueda de gente en las calles y los voluntarios, con sonrisas contagiosas, le deseaban a la gente “¡Feliz Navidad!”, preguntándoles quien quería un pequeño detalle de navidad. Nuestros mensajeros de amor fueron saludados con calidez y en ocasiones, con ojos llorosos; ojos de aquellas dulces almas quienes eran embargadas por la dicha al ser sus oraciones escuchadas. En total, 60 personas fueron bendecidas con comida y con los muy necesitados artículos y los 11 voluntarios jóvenes sai cerraron el día con un sentimiento de gratitud y bendición por haber recibido la oportunidad de tener al amor trabajando a través de ellos. Especialmente los jóvenes, compartiendo su abundante e innato amor en vez de esperar recibirlo, obtuvieron un entendimiento real de la frase “El amor crece al otorgarlo”. Al intercambiar abrazos todos los voluntarios y dirigirse de vuelta a casa, era en sincera esperanza de que las buenas vibras que habían esparcido en la ciudad de Kansas, signifiquen y den importancia a las semillas del cambio que algún día brotarán y esparcirán aún más amor, paz y dicha.