Amor, Amabilidad y Paciencia en

Houston, Texas Encubierta

Era un día caluroso más en Houston, Texas y los jóvenes indigentes hacían fila en el Centro de donaciones administrado por Montrose Grace Place. Los voluntarios se encontraban aguardando a las 6pm cuando se abrieron las puertas. Se dio servicio a aproximadamente 25 jóvenes. Como era habitual, se les sirvió una comida preparada amorosamente, mientras que los voluntarios se sentaron para interactuar con ellos y crear una atmósfera amorosa y alegre. Después de comer, los llevaron de dos en dos a un área con un gran clóset para que escogieran de entre una variedad de objetos como ropa, pañales, bocadillos, etc.

De forma simultánea se organizó una actividad en la que todos pudieran participar. En esta ocasión fue una mujer memorable y angelical de Writers in the school la que inspiró a estas jóvenes almas y abrió sus corazones y mentes de una forma tan increíble que incluso los voluntarios se quedaron sin habla. Lo logró a través de la poesía.  Su don era un regalo de Dios, un don para tocar y acceder a su belleza interior como ningún otro podía. Las expresiones en el rostro de los jóvenes eran incomparables.


Una de nuestras jóvenes indigentes escribió un poema titulado “Ser una mamá para mi hermano", donde detallaba el dolor y los sacrificios que tuvo que hacer para criar a su hermano menor con todo el amor de una madre, dejando de lado su propia carrera y educación. 

Otro joven expuso puntos filosóficos como: “¿estamos pasando tiempo o acaso el tiempo nos está pasando?” y “¿es esta nuestra realidad o solo un aspecto de la verdadera realidad?” El taller era opcional pero al final estaban tan cautivados por ella, que la mayoría tenía una pluma y papel en su manos, anotando sus pensamientos acerca de sus preguntas, tan simples y abiertas. Poseía una presencia suave y atrayente. El amor, la amabilidad y la paciencia que irradiaba eran como los de la Madre María.

La historia de un joven indigente en particular resaltó más que las demás. Se trataba de un chico relativamente joven, que vive en las calles pero aún así se esfuerza por asistir a una escuela de ingeniería bien vestido, buscando lugares donde bañarse y vestirse apropiadamente, etc. Cuando tenía 8 años encontró a su padre muerto en la cocina con una jeringa insertada en su brazo, un día al volver a casa. Había sufrido una sobredosis después de perder su trabajo. Rememoró ese evento tan doloroso, incluyendo el llanto de su hermano pequeño desde su cuna en el piso de arriba al entrar en la casa.
 Se convirtió en la roca de su hermano y su madre, mientras que él mismo luchaba a raíz de múltiples visitas al hospital a causa de una psicosis severa y de serle prescritos múltiples medicamentos psiquiátricos. No hace falta decir que se vio obligado a madurar muy rápido y que en esencia, perdió su infancia.


Después de lograr que su hermano menor fuera capaz de sostenerse por sí mismo, buscó una vida nueva propia y se mudó a Houston con su prometida. En cambio, ella lo abandonó llevándose todo su dinero para estar con alguien cuya identidad ignoraba. Una vez más se sintió engañado y decepcionado; pero su fuerza y resiliencia continuaron irradiando de sus ojos. Se trata en verdad de un alma valiente. 

La emotiva velada llegó a su fin, pero los corazones permanecieron abiertos.